viernes, septiembre 10

Cosas que no me creo de la literatura

Puede que porque lleve en esto un porrón de tiempo o porque haya perdido parte del impulso creativo que las musas otorgan a los escritores primerizos, pero lo cierto es que en los últimos años me he vuelto mucho más escéptico en todo lo que tiene que ver con la literatura. Y no porque me haya cansado de escribir, ni mucho menos, ni haya dejado de ilusionarme por publicar una nueva novela, que tampoco. Pero lo cierto es que año tras año, siempre oigo voces aleccionadoras de lo que es el mundo de la literatura, de lo que hay que hacer y no hacer para publicar, incluso los más entusiastas escriben mamotretos sobre cómo hacer que tu libro triunfe.
Luego llega el rodillo mediático de la industria, aplasta a todo el mundo y muchas ilusiones quedan cercenadas para siempre. En la literatura hay éxitos relativos, pero jamás hay éxitos absolutos. Puedes quedarte con tu trozo de pastel, pero jamás aspires a comerte toda la tarta. La tarta está reservada a otra categoría de escritores y, en los últimos tiempos, ni siquiera se la comen ellos. No hace mucho, un autor notable me contaba que en las Ramblas, en Sant Jordi, las colas ya no se forman ante las casetas donde firman los escritores, sino que se extienden ante las casetas donde están los famosillos de la tele con su novela redactada con cartabón y escuadra.
Voy a decirlo muy claro: no creo en las firmas ni en las presentaciones literarias más allá de una puesta en escena para tu gente, tu familia y tus amigos. Las veces que he presentado un libro –a excepción de la presentación del año pasado en Feria Valencia del Xé que bo-, lo he hecho con el espíritu folclórico-festivo de estar ante tu gente y mostrarles con el corazón en la mano un trabajo que ha llevado un año entero de desvelos y sufrimientos. Nunca espero que venga gente ajena a mi entorno… y si viene encantado de la vida. Tampoco creo en el éxito literario, ni en los milagros que colocan tu libro en las listas de los más vendidos. Puede que alguna vez, las editoriales «exageren» las ventas de una novela, pero si eres el escritor, no entres en ese juego, o te pegarás el gran batacazo cuando llegue la liquidación anual… si es que llega.
Mi buen amigo Juan Miguel Aguilera suele decir una frase que entraña una gran verdad: los oportunistas nunca buscan al desconocido con una buena novela bajo el brazo, siempre buscan al que tiene éxito para encumbrarlo más. En España nadie apuesta por el caballo con posibilidades, eso lo hacen los americanos. En España se apuesta por el caballo que ha ganado la última carrera.
Es decir, si un libro se coloca en los principales puestos de venta, ni me creo el discurso del boca a boca, ni el del autor desconocido que ha encontrado el maná, ni el del patito feo que se convierte en cisne. Si un libro se coloca entre los más vendidos es porque la editorial ha sacado veinte mil ejemplares, ha pagado una campaña de marketing brutal y a base de inundar el mercado, pretende hacerse su lugar. Para mí esa es la única regla real que existe en la literatura. En estos ocho o nueve años que llevo escribiendo, trabajando con editoriales y relacionándome con otros autores, sólo he visto a una persona crecer hasta convertirse en un autor de renombre y ganar un sueldo digno con sus novelas, equiparable al sueldo de un oficinista o al de un mileurista que va todos los días al curro en el metro. El resto es gente que irrumpe en escena con una o dos novelas, las cola en sellos editoriales ‘interesantes’, se beneficia un buen adelanto, pero su tercer libro se demora hasta los dos o tres años… si es que llega o el editor no se ha ido a la ruina en el entreacto, que en los tiempos que corren todo es posible. Es decir, que eso de vivir de lo que escribes para mí sigue siendo una leyenda urbana.
La literatura es una ilusión que debe de ser tomada en pequeñas dosis. Si eres un autor novel no te creas el 80% de lo que se dice entre bambalinas. Las editoriales viven del éxito artificial o aparente para vender unos cuantos cientos de libros más. El mejor autor es el que calla y sigue escribiendo, llevando todo el proceso con la máxima discreción. Ese es el único camino del éxito relativo: esfuerzo, tesón y resistencia. Si sigues estos preceptos, no serás rico con la literatura, pero sí serás feliz escribiendo.

By David Mateo with 11 comments

11 comentarios:

"sólo he visto a una persona crecer hasta convertirse en un autor de renombre", ¿Negrete? o te refieres a alguno más cercano

Premio.
Negrete es uno de los poquísimos escritores que conozco que a base de muchísimo trabajo y calidad se está colando en grandes editoriales. Pero a cambio tiene que escribir dos libros al año. El año pasado Salamina y La aventura de los griegos. Este año Atlántida y el tercero de Tramorea. Eso es un desgaste brutal.
Yo creo que el escritor profesional es una figura muy sufrida. Vale la pena tener tu trabajo asegurado y escribir al ritmo que te dicta la concienza o las energías.

Qué ojo, Uwe.
David, yo conozco gente que vive de la literatura, pero no sólo de vender libros: imparten talleres (¿te suena?), crean o participan en festivales o ferias, acuden a premios que o bien les pagan o les dan publicidad extra que hará que se vendan sus libros, escriben artículos, se suman a la escritura de LIJ, etc... Es decir, vivir ahora de la literatura como hace Negrete ya no es lo habitual: ahora la literatura implica cultura general y de ahí uno, quizá, sí pueda vivir.

Te pondré un ejemplo de un trabajador que además de vivir de la literatura es bueno (porque lo es, no me lo podéis negar, le he leído!!!) y que además NO es un divo ni vende por vender (dado que es más famoso su propio hermano): FERNANDO MARÍAS. Escribe novelas para adultos, para adolescentes (LIJ), artículos, colabora en programas de radio culturales, acude a presentaciones o ferias (previo pago, lógico, ya se lo ha ganado), premios literarios, es editor... Y seguro que me dejo algo en el tintero. Ah, sí, vende libros (no sólo los escribe).

Tengo más ejemplos, te he puesto este porque admiro a Fernando Marías como autor y como persona. Cuando le pedí una colaboración -y yo no era conocida- lo hizo sin hacerme preguntas. Vila-Matas también lo hizo. No como otros que también podría nombrar y que se quedan -por mi parte, ahora- en el más absoluto espacio en blanco (....) :) Los piropos hay que merecerlos.

¡Besets y ánimo!

Sí, exacto. Es lo que hemos hablado por aquí en más de una ocasión: no puede existir exclusividad plena a la escritura. Y eso hay que decirlo muy claramente a todo escritor que comience en este mundillo.
¿Qué me vas a contar sobre los talleres? Es mi forma de vida y me va muy bien.
Respecto a Fernando Marías es un crack. Si te acuerdas lo trajimos para la feria del libro de Moncofa y en todo momento mostró su disponibilidad y su profesionalidad. Todo son elogios para él.

Amargas y muy ciertas palabras, lamentablemente.

No se si te acordarás de mi David, pero yo fui a la feria del libro de Madrid desde Tarragona solo para que me firmarás mis ejemplares de la tierra del Dragon. De echo mi libro fue el primero que firmaste esa edición. Fui desde Tarragona solo por verte a ti. Creo que todavía te puedes sorprender de lo que algunos lectores estamos dispuestos a hacer por nuestros escritores favoritos, aunque no sean famosos. De echo no tengo ningún libro firmado por un escritor famoso.
Saludos.
Tony.
(Takelu), antiguo administrador del foro de la Espada de Fuego. (Hace años...)

duras y sabias palabras, david..pero como bien afirmas no debemos cejar en la escritura...el caso de negrete en casi único (se me ocurre también mallorquí), y el curro de dos novelas, qué digo, novelazas, al año, me parece más que encomiable, pero es un ritmo para campeones de la pluma. Imposible seguirlo...(se dopa el sinpar negrete o estamos ante el indurain de las letras?)...
la verdad que escribir es un oficio de tinieblas, como dijo alguien alguna vez
Mazarbul

Takelu: No me olvido en absoluto. No tendré la legión de lectores que tiene Reverte, pero sé perfectamente que mis lectores son los mejores del mundo y como tales los valoro. En esencia, vosotros sois la sangre vital del escritor. Sin gente como tú, tan entusiasta, tan maravillosa y tan loca -con cariño-, no valdría la pena ni agarrar una pluma. Muchísimas gracias, Takelu.

Mazarbul, qué te voy a contar precisamente a ti que no te haya contado ya. Compartimos la pasión por Negrete -y me consta que Takelu también- y nos encanta la historia, la épica y la fantasía. En fín, que en esto de la litaratura somos almas afines.

Recuerda que también tienes admiradores al otro lado del charco, amigo mío.
Yo por mi parte estoy siempre pendiente de tus publicaciones, y espero con ansías la continuación de la Tierra del Dragón.

Va a parecer que estoy enamorado de Negrete... pero es de lo mejorcito que hay en este país. No sé si se gana la vida con la literatura (enseña pero quizá lo haga por vicio xD), pero desde luego, LO MERECE, como muchos otros. Y las editoriales no tendrían que llorar tanto si se publicitaran más y mejor.

Hola JL, por supuesto que lo sé y lo tengo muy en cuenta. Gracias por vuestra fidelidad. Y, por supuesto, la cuarta entrega de la Tierra del Dragón llegará. En cuanto me quite de encima unos cuantos proyectos inminentes.

Y sí, tienes razón Mithrand; Negrete, bajo mi prisma, junto a Vilar, son los que mejor literatura fantástica están haciendo actualmente. Aunque la saga de Claudio Cerdán está pegando muy fuerte. Tengo muchísimas ganas de leer Cicatrices. Otro pequeño tesoro de la literatura épica es 'El tejido de la espada' de Pallarés. Lástima que de momento no veamos más trabajos suyos en el mercado.
Aunque preparaos, la llegada de Heredero de la alquimia es inminente. Y entonces arrancará una nueva era dentro del fantástico español :)):))

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